Hasta hace poco, nuestra planta de producción funcionaba a base de experiencia y documentación en papel. Cuando los proyectos se acumulaban, los clientes a menudo enviaban a su propio personal a nuestra planta solo para obtener información sobre las entregas. Internamente, los datos estaban dispersos entre compras, inventario, finanzas y producción. Sabíamos que necesitábamos un sistema totalmente integrado para gestionar todo, desde las compras hasta los informes financieros.
Nuestros objetivos eran claros: reducir los costos de inventario, obtener datos de costos de producción en tiempo real, cumplir con las normas financieras nacionales y reconocer los ingresos en el momento en que se enviaban y firmaban los recibos de la mercancía. También queríamos optimizar la gestión de contratos, mejorar la puntualidad en las entregas y, en definitiva, aumentar la satisfacción de nuestros clientes.






